PINTURITAS
A mi me gusta dibujar caballos, pero mamá
no me deja. Dice que después no sabe qué hacer con tanto caballo ¿Y yo qué
culpa tengo si dibujo un caballo y el caballo aparece en el comedor? Aparte lo
llama al tío Fermín que vive en el campo y listo ¿O no vino la otra vez a
llevarlos? Pero igual no me deja.
Y eso que ahora no dibujo más en las
paredes porque antes se enojaba más, pero ahora no, ahora Carlos me regaló el
cuaderno, porque mamá le decía: A vos sólo se te ocurre comprarle las
pinturitas y no traerle un cuaderno. Y mamá tenía razón, porque ahora con el
cuaderno puedo dibujar todo lo que quiero, bah, caballos no, pero igual puedo
dibujar otras cosas dibujo autos, caracoles, me gusta dibujar autos porque
siempre que dibujo un auto viene la tía Elvira y me trae un autito, aunque la
verdad, mamá no me deja jugar con los autitos, me los saca y los pone en la
repisa de mi pieza, dice que así cuando sea grande los tengo sanitos, que ahora
los voy a romper, pero igual, cuando no se da cuenta, yo me subo en una silla y
los bajo y no los rompo nada nada.
Después los guardo, porque si mamá me ve con los autitos se enoja y me
dice: Dejá esos autitos que los vas a romper, andá a dibujar. Pero caballos no me deja dibujar, y si dibujo
caracoles le comen las plantas, así que ya no sé qué dibujar, porque el
cuaderno es grandísimo y me quedan un montón de hojas. Y a mí, la verdad, me
gustaba más dibujar en la pared, pero como mamá se enojaba me puse a dibujar en
unos papeles que había arriba de la mesa y después se los mostré a Carlos y me
pegó y me dijo mocoso de porquería ¿y yo qué sabía que eran de Carlos? ¿Qué
sabía que eran unos papeles importantes? A mi no me gustó que me pegue. Mamá se
enojó con Carlos, yo sé porque a la noche escuché que le decía “No tenés
derecho, no es tu hijo” y él le decía “Me lo hace a propósito, Paula, me lo
hace a propósito” Y seguro que le pegó a
mamá porque él se fue a los portazos y yo después la escuché a mamá que
lloraba, y yo tenía miedo que me rete y me fui a la pieza dibujar, y dibujé un
camión y me salió bastante lindo porque la verdad, yo nunca había dibujado un
camión, autos sí, y caballos, pero un camión nunca, y ese me salió bárbaro y
después me acosté y no me podía dormir, y me acordaba de Carlos y la oía llorar
a mamá, aunque mamá ya no lloraba, pero yo la oía igual y seguro que me dormí
(y por ahí me quedé dormido) porque me acuerdo que soñé con caballos y no me
acuerdo nada más, y hoy mamá me llamó para ir a la escuela y estaba triste y yo
me quería quedar con ella, pero igual me llevó a la escuela y cuando volví
estaban las tías y yo escuché que la tía Elvira le decía “Fue un accidente” y
mamá decía “No, fue mi culpa, fue mi culpa” y lloraba y por ahí me vio a mí que entraba con Claudio que siempre me
va a buscar a la escuela y me abrazó y empezó a llorar más fuerte y la tía
Elvira me dijo “Vení” y me llevó a la pieza, y yo tengo miedo, porque seguro
que mamá encontró el cuaderno y vio el dibujo del camión y se dio cuenta, sí,
se tiene que haber dado cuenta porque yo dibujo muy bien y el auto de Carlos me
salió igualito y seguro que vio el auto de Carlos abajo del camión, por eso
llora, está triste, porque si hubiera dibujado un caballo seguro se enojaba,
pero ahora está triste porque sabe que
yo a Carlos no lo quiero y por qué lo voy a querer si él me pega, pero igual yo
voy a arrancar la hoja para que mamá no me rete.
Buenísimo. Me encanta.
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