IL RITORNO D’ULISSE IN PATRIA
Penélope tiene los ojos cansados. De tanto
andar y desandar las infinitas vueltas de punto cruz, de punto arroz. Ha
resistido a sus pretendientes y (cree) ha sido fiel.
Cuando cae la noche y ella deja el tejido
y se hunde en la penumbra del lecho, el perro Argos se pone una camisa del amo,
un pantalón, los mocasines, y se presenta en la alcoba.
-He vuelto, señora
–murmura. Dice “señora” porque es un perro
educado.
Ella toca la fina seda de la camisa,
acaricia la corbata, el portafolio y se entrega.
A la mañana despierta y cree que ha soñado
la vuelta de Ulises. Acaricia al perro que duerme ovillado entre los ovillos de
lana y le habla como a un perro.
-Camine cucha – le
dice. Pero hay en su voz un calor de esposa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario